Bollos de patata rellenos de chu sauerkraut.

Comida tradicional checa en una versión más rápida, que se adapta a nuestra época tan ajetreada. Además, la receta es tan fácil que incluso un cocinero principiante puede manejarla. Y...
Ingredientes, es decir, lo que necesitas
300 g de carne ahumada sin hueso
1 paquete de puré de patatas en polvo
1 frasco de chucrut
sal
comino
vinagre
azúcar
1 cebolla grande
1 patata más pequeña
harina de trigo
Pasos de la receta
Cocinamos la carne ahumada y luego la cortamos en trozos más pequeños. El caldo lo podemos utilizar posteriormente para preparar sopa.
En un bol, según las instrucciones, preparamos la masa de patata. De la masa, que dejamos reposar un rato, formamos un cordón y lo cortamos en trozos uniformes. De estos trozos formamos tortas, las rellenamos con carne, enrollamos y formamos los dumplings.
En una olla vertemos agua, añadimos sal y llevamos a ebullición. Metemos los dumplings en el agua hirviendo y los cocemos durante aproximadamente 5-8 minutos. Una vez que los dumplings emergen a la superficie, están listos.
Abrimos el chucrut, lo enjuagamos y lo pasamos a la olla. Lo cubrimos con agua hasta aproximadamente la mitad del chucrut, añadimos sal y comino, y cocemos durante unos 20-30 minutos, hasta que el chucrut esté tierno.
Pelamos la cebolla, la cortamos en trozos pequeños y la freímos hasta que adquiera un color dorado. Luego la agregamos al chucrut y dejamos cocer. Pelamos la papa, la rallamos finamente y la mezclamos con harina de trigo y agua, formando un puré. Este lo incorporamos al chucrut y volvemos a cocer. Finalmente, sazonamos con vinagre y azúcar.
Al final, podemos preparar cebolla caramelizada para decorar.
Información adicional sobre la receta Bollos de patata rellenos de chu sauerkraut.
Los dumplings de patata rellenos de col son un plato tradicional checo que ha conquistado el corazón de muchos gourmets. Estos dumplings se elaboran con una suave masa de patata que esconde en su interior un delicioso relleno de col fermentada. Se suelen servir con mantequilla o cebolla y a menudo se acompañan de tocino. Se destacan por su deliciosa combinación de sabores, que es típica de la cocina checa. Este plato es ideal para los meses de invierno, ya que calienta y sacia. ¡Intenta prepararlos y date un capricho con un pedazo de tradición checa en el plato!